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Cosmographiae introductio
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25 de abril de 2007:
AMÉRICA FESTEJA SU 500 ANIVERSARIO

LA COSMOGRAPHIAE INTRODUCTIO

De regreso de su tercer viaje emprendido por voluntad expresa del rey de Portugal, Américo Vespucio confió al soberano la relación técnica detallada de este viaje, durante el cual había explorado el litoral atlántico de América del Sur. Este documento, el “Mundus Novus”, es redactado entre el 7 de septiembre de 1507, fecha de su regreso a Lisboa, y el 10 de mayo de 1503, fecha de partida de su cuarta expedición.

El “Mundus Novus” es un relato bastante breve que sólo ocupa unas páginas impresas, pero que será rápidamente publicado por muchos impresores, en París, Florencia, Anvers y también en Estrasburgo, por Mathias Ringmann, en 1505. No es exagerado decir que este breve texto representó un auténtico éxito editorial a escala europea.

Este fue el texto que se insertó, en 1507, en la “Cosmographiae Introductio” impresa en Saint-Dié-des-Vosges. A finales del siglo XV, se desarrolló en esta ciudad una actividad intelectual brillante; en particular, por parte de un pequeño grupo de eruditos que manifestaron su gusto por la geografía: Gauthier y Nicolas Lud, Jean Pelerin, llamado Viator, Jean Basin Sandaucourt, Mathias Ringmann y Martin Waldseemuller.

Concentrémonos en los dos últimos. Mathias Ringmann nació en 1482 en la zona vitivinícola alsaciana entre Barr y Sélestat (¡para Eichhoffen o Reichsfeld, la cuestión queda abierta!). Fue probablemente alumno en la escuela de latín de Sélestat, fundada por Dringenberg. Después, prosiguió sus estudios de teología y matemática en la Universidad de Heidelberg donde conoció a Wimpfeling (aunque éste también era de Sélestat). Se inscribió después en la Universidad de París, Ringmann donde aprendió griego y siguió las clases de Lefèvre d’Etaples sobre cosmografía, filosofía y matemáticas hasta 1503. Fue sin duda en París donde descubre el “Mundus Novus”. De regreso a Estrasburgo, se reencuentra con el ambiente de la editorial. Es en este contexto donde conoce a Gauthier Lud quien pensó en contratarlo para su empresa. Ringmann se reveló como un valioso colaborador: helenista, estudió cosmografía y se interesó particularmente en los descubrimientos revelados por Vespucio. Además, era técnico de imprenta.

El lugar y la fecha de nacimiento de Martin Waldseemuller son objeto de polémica entre los investigadores: será Radolfzell, a orillas del lago de Costanza, o en Friburgo en Brisgau, en 1474 aproximadamente. En 1490, Martin inicia sus estudios universitarios en Friburgo, después parte a Basilea donde trabaja en una tipográfica. Durante su estancia en Basilea, su vida adquiere una dimensión religiosa.

¿Cómo fue inducido Lud a responsabilizarse de Waldseemuller como cartógrafo para realizar la “Geographia” de Tolomeo? Un misterio. Sea como sea, Lud presentó a este último al duque Renato de Lorena como “el hombre más sabio” en el arte de diseñar mapas.

De hecho, entre 1507 y 1519, Waldseemuller dibujó un gran número de mapas de excepcional calidad, mapas que servirían de inspiración durante decenios para todos los cosmógrafos. La realización de la “Cosmographiae introductio” se debe a este grupúsculo de Saint-Dié. Los dos técnicos de esta empresa son Ringmann, capaz de descifrar y traducir en latín los manuscritos griegos, y Waldseemuller, excelso diseñador de mapas.

Como lo indica en parte el título, la “Cosmographiae introductio” es una especie de prefacio para una descripción del mundo. El librito intenta explicar el gran mapa del mundo “Universalis cosmographiae” diseñado por Waldseemuller.

No hay nada que permita atribuir con certeza la paternidad del texto a uno u otro de los cinco miembros del grupo de eruditos de Saint-Dié. En una dedicatoria, Waldseemuller reivindica la concepción del mapa y del globo. Es muy probable que Mathias Ringmann sea el autor del texto.

¿Cómo podríamos resolverlo? El texto de la “Cosmographiae” parece ser el resultado de reflexiones y de intercambios de opinión entre tres personajes: Lud, Ringmann y Waldseemuller. La invención del nombre América es sin duda el fruto de una estrecha colaboración, atribuible a un grupo de eruditos.

Entonces, ¿por qué razón ha tenido varias ediciones, de las que al menos una (quizás dos o tres) con la dedicatoria al nombre de Gymnasium, pero una sola con el nombre de Ringmann y de Waldseemuller? Es verosímil que las tiradas con el nombre de Gymnasium sean ediciones destinadas a ser publicadas en Lorena y en el resto de Europa, mientras que la publicada con la dedicatoria Ringmann-Waldseemuller es una tirada efectuada especialmente para estos dos personajes eruditos, a modo de agradecimiento como una remuneración parcial de su colaboración. Un ejemplar de esta última tirada fue regalado por Ringmann en 1510 a Beato Renano, antiguo compañero de la escuela latina de Sélestat. Podemos pensar razonablemente que esta tirada no ha sido tan importante en número como la primera. De esta edición limitada, parece que sólo quedan en el mundo dos ejemplares, el de la Biblioteca Pública de Nueva York y el de la Biblioteca Humanista de Sélestat. La investigación sigue su curso. ¡En cierto modo es un “America code”!

Por último, no exageramos afirmando que, desde 1507, se tiene una nueva visión de la geografía del mundo, al menos en tres puntos:
- primera representación del “nuevo mundo” como real del cuarto continente (hasta ese momento ignorado de los documentos cartográficos)
- denominación de este nuevo continente a partir del nombre de un navegante que, por primera vez, avistó tierras desconocidas
- difusión universal de esta nueva representación del mundo gracias a la imprenta puesta en marcha medio siglo antes por Gutenberg.

 

 


Mathias Ringmann
en una representación de Gaston Save
(pintura del siglo XIX)


Martin Waldseemüller
en una representación de Gaston Save
(pintura del siglo XIX)



Gauthier Lud
en una representación de Gaston Save (extracto)

 


Marco de la tipografía
Saint-Dié-des-Vosges


Amerigo Vespucci